El inframundo del Sol Muerto

El Sol Muerto es el nombre que se le dio a un libro que apareció en un viejo palacio austríaco en el año 2019. Lo encontró Dalibor Dodig, un historiador serbio especializado en vampirismo.

Cuando publicó sus conclusiones en la revista Ethnologica Carpathica, editada por la Universitatea Babeș-Bolyai de Cluj-Napoca (Rumanía), pero sobre todo cuando las dio a conocer en el XIX International Congress of European Ethnology, celebrado en Ljubliana en 2021, captó la atención de varios investigadores que, desde otras disciplinas, habían encontrado referencias al mencionado libro.

Lo que se sabe a día de hoy, a ciencia cierta, no es mucho, pero hay varios procesos de investigación en marcha y ya se alumbran algunas teorías. El boletín Fruska Gora se ha convertido en el altavoz de estas propuestas. Lo que sigue es un breve resumen de las principales.

El descubrimiento del libro

En el año 2019, Dalibor Dodig, experto en folklore vampírico, encontró un libro sorprendente en un viejo palacio de Klagenfurt, en la provincia austríaca de Estiria. Se trataba de una versión de la creación del mundo en clave vampírica, un manuscrito del siglo XVIII que reinterpreta el Génesis desde una perspectiva inspirada en el gnosticismo y en la mitología eslava, pero con algunos añadidos realmente originales.

El texto habla de diferentes dioses o demiurgos a los que llama emanaciones; no todos buenos ni perfectos, sino egoístas, inseguros o incluso estúpidos, de cuya competición y lucha surgen los planetas y las estrellas, pero también la humanidad, el lenguaje y la música.

El libro, en forma de hojas sueltas, se encontraba en una biblioteca particular que perteneció a una vieja familia de la nobleza austríaca, los Von Hütten, en su día estirpe de grandes militares y consejeros. En 1767, uno de ellos, Martin von Hütten, lideró una campaña contra los vampiros en los Balcanes. Dodig cree que en fue entonces cuando encontró el manuscrito, que debió guardarse en privado por buenas razones.

Los verlassen de Magdeburgo

Viktor Vogel, estudioso de la Guerra de los Treinta Años de la Universidad de Magdeburgo, tenía ya varios artículos publicados acerca de los verlassen: personas que, durante los años más crudos de aquel conflicto, desparecían del mundo, lo abandonaban, no para suicidarse, sino para iniciar una nueva vida como errantes o como "huyentes", alejados del mundo civilizado, en zonas abandonadas o en lo más profundo de las montañas.

Su celo y su dedicación lo llevaron a rastrear cartas, diarios y referencias a este tipo de actos a lo largo y ancho de Europa, pero muy especialmente en la zona oriental de Alemania y en su propia ciudad, Magdeburgo, que sufrió una de las mayores matanzas de aquel conflicto.

Uno de los nombres que más aparecen, como si fuera un líder de los verlassen, es el de Aldo Kühn. Ese nombre aparece también en un anexo genealógico que acompaña a la segunda versión del Libro del Sol Muerto, de la que hablaremos en breve.

Los rebeldes de Ostrava

En las cercanías de la ciudad checa de Ostrava se dio, en el último tercio del siglo XVIII, una rebelión campesina que ha desorientado desde siempre a los historiadores. Se habla de ella en las crónicas de la ciudad como un episodio de enorme violencia rural. Se describen a su vez, en las mismas fechas, numerosos casos de apariciones de brujas y de vampiros, de robo de niños y de ganado.

Jara Jiraskova, en su tesis doctoral defendida ante la Universidad de Ostrava en el año 2023, defendió que dichas rebeliones no iban dirigidas contra la aristocracia ni contra el rey, sino contra los errantes, una forma, según ella, de referirse a los vampiros antes de que el término vampiro adquiriera popularidad.

Las fuentes citan varios nombres para referirse a los líderes de ese grupo al que atacaron los campesinos de Ostrava: Robert Francke, Andreas Richter, Frederik Heinemahn, Aldo Kühn.

El vampiro de Höllental

En la Selva Negra, en un viejo camino que une Friburgo con Constanza, se alza un castillo en ruinas sobre el que caen variadas leyendas locales.

Isabelle Blanchard, especialista de la Sorbona en literatura comparada y mitologías populares europeas, ha estudiado con especialmente esmero todas las leyendas de la frontera franco-alemana, y especialmente las de la Selva Negra, y ha logrado unir en una secuencia lógica lo que se consideraban diferentes leyendas campesinas inconexas: todas hablan de un vampiro que se apoderaba de dicho castillo, y liberaba desde allí un caos de ataques monstruosos sobre toda la región.

En una de esas leyendas se describe el origen del mundo de una manera idéntica a como aparece en el Libro del Sol Muerto.

La epidemia vampírica de los Balcanes

El siglo XVIII es el campo de estudio predilecto de Dalibor Dodig, que tiene registrados más de una veintena de episodios de violencia desconcertante, actos que van mucho más allá de los célebres casos de vampiros que volvían de la tumba para matar a unos cuantos vecinos en aldeas perdidas de Serbia, como Kisilova o Medveđa.

Sus investigaciones han arrojado luz sobre casos como la desaparición de la aldea húngara de Folovaroç, en 1731, el incendio de la vieja capital croata de Varazdin, en 1776, o, sobre todo, la ingente decapitación de cuerpos en el viejo santuario de Varazdâr, en el interior de Fruska Gora, en el año 1767.

Según él, todos están relacionados con un grupo organizado de vampiros que llegó a componer siete principados a lo largo de la actual frontera entre Croacia, Serbia, Hungría y Rumanía. Los siete príncipes que aparecen mencionados en las crónicas de Fruska Gora eran: Ulro,Hostilio, Viénne, Urian, Erzsèbet, Vlad y Aldo.

El libro de Baeza

Aunque ninguna crónica ni fuente vinculaba estos fenómenos con la Península Ibérica, en el año 2023 apareció, en los archivos de la baezana iglesia de San Pablo, un segundo Libro del Sol Muerto.

Lo encontró un historiador local, Julio Domingo Bocángel, que se lo envió a un conocido suyo, el investigador de la Universidad de Córdoba Rafael Sandemetrio. Éste se puso pronto en contacto con Dalibor Dodig para realizar un estudio comparado de ambos textos.

Contenían los dos una primera parte idéntica, la que hablaba de la creación del mundo y la lucha de las emanaciones. La versión baezana incorporaba una segunda parte que completaba el relato e introducía el nacimiento de los vampiros como consecuencia de la caída del Edén.

El Grupo Fruska Gora y el Sol Muerto

Dodig, Vogel, Jiraskova, Blanchard y Sandemetrio han conformado un grupo de investigación, de momento oficioso y sin nombre; más bien una colaboración entre colegas dirigida a encontrar y solidificar los nexos de unión entre sus descubrimientos. En mi opinión deberían llamarse Grupo Fruska Gora.

Mientras tanto, he decido cooptar ese nombre para crear un boletín que dé a conocer sus novedades al gran público, y, por otra parte, en tanto la lenta investigación académica se abre camino, he decidido utilizar toda esa información para crear un proyecto de ficción al que he llamado, también, Sol Muerto.

Grupo Fruska Gora y colaboradores